
Solar
El Jardín
Dos hectáreas de jardines franceses, patios y árboles centenarios, un jardín en la Ruta de los Jardines Románticos del Dão, para perderse a paso lento.
El patio oriental es el corazón sereno de la casa: dos portones antiguos, un estanque de granito con copa redonda en el centro y la sombra fresca de árboles que han visto pasar generaciones.
Los bojes centenarios trazan caminos casi laberínticos, flanqueados por antiguos camelios que, en su época, dejan caer un delicado tapiz de pétalos rosados. Bancos de granito cubiertos de musgo invitan a la pausa.
En el patio occidental viven las antiguas bodegas del Solar, con lagares y toneles del siglo XIX aún en su sitio, testimonio de la memoria vinícola del Dão. Al lado, la huerta, el huerto frutal y el bosque de sauces conservan el lado vivo de la finca.
Subiendo al punto más alto de la propiedad, el sendero conduce al antiguo palomar y a un pequeño mirador desde donde el paisaje del Dão se extiende despacio hasta donde alcanza la vista.



