
Solar
El Edificio
Casa noble setecentista de fachada encalada y cantería de granito, donde el tardobarroco se encuentra con el neoclásico, y el confort contemporáneo se instala con discreción.
La fachada encalada, de pilastras esquinadas, se abre por un portal en arco rebajado coronado por el escudo de armas familiar. Encima, balcones con barandillas de hierro forjado marcan el ritmo de la casa.
Por dentro, techos con finos estucos neoclásicos en bajo relieve, puertas lacadas en marfil con hojas talladas y doradas, y amplios salones con chimeneas monumentales, herencia de la campaña decimonónica del 1.er Conde de Vilar Seco.
La sala de verano, luminosa y abierta al patio, y la sala de invierno, dominada por la chimenea, invitan a dejar el libro y dejar pasar el tiempo. La sala de desayunos acoge hasta 20 personas en ambiente íntimo; el gran salón de eventos —antiguo lagar— acoge cenas y celebraciones hasta 100 invitados, con cocina profesional integrada.
Por todas partes, la casa preserva maderas, estucos y cantería originales. Los gestos contemporáneos entran de puntillas, con el único propósito de hacer descansar bien.



